Durante todo el mes de mayo, vivimos momentos de oración, reflexión y consagración mariana que nutrieron nuestro espíritu y nos acercaron más a Dios a través de la intercesión amorosa de Nuestra Señora. Como broche de oro, realizamos una emotiva eucaristía y una ofrenda floral en la que participaron activamente estudiantes, docentes, padres de familia y personal administrativo.
El acto de clausura fue una verdadera manifestación de fe y unidad. Con cantos marianos, oraciones del rosario y palabras de agradecimiento, elevamos nuestro amor a María, Madre de Dios, y renovamos nuestro compromiso de seguir su ejemplo de humildad, entrega y servicio.
Este mes no solo fortaleció nuestra espiritualidad, sino que también reafirmó los valores que como institución promovemos día a día: el respeto, la solidaridad y la fe. Agradecemos a todos los que hicieron posible esta vivencia tan especial y significativa.
Con el corazón lleno de gratitud, despedimos este Mes Mariano sabiendo que María continúa caminando con nosotros, guiando nuestros pasos y protegiendo a nuestra comunidad educativa.
¡Gracias, Virgen María, por acompañarnos siempre!







